A diferencia del sistema circulatorio, que tiene el corazón como bomba, el sistema linfático, las vías de desintoxicación de nuestro cuerpo, depende del movimiento, la respiración y la estimulación suave para mantener el flujo. El sistema linfático filtra toxinas, elimina desechos y transporta glóbulos blancos que ayudan a combatir infecciones. Cuando está estancado, la inmunidad puede ser lenta.
Una circulación saludable lleva oxígeno y nutrientes por todo el cuerpo, eliminando lo que ya no necesitamos. En la Medicina Tradicional China, la circulación está ligada al flujo del chi, o 'fuerza vital'. Cuando la circulación es fuerte, la vitalidad y la inmunidad también lo son.
Herramientas sencillas para hacer fluir esos sistemas de apoyo
AUTOMASAJE
El concepto de Gua Sha proviene de la Medicina Tradicional China, donde también se le llamaba “coining” o “spooning” en referencia a las diferentes herramientas que se utilizaban para este fin. Los antiguos griegos y romanos hacían tratamientos similares usando un instrumento de bronce llamado “estrigil”, y en el Ayurveda existe el Abhyanga, un automasaje con aceite sin herramienta. Nos encanta que tantos estilos diferentes de instrumentos hayan sido utilizados con el mismo propósito por diferentes sanadores a lo largo del tiempo, y creemos que esto habla de la eficacia de la práctica.
SÉCATE CON TOALLA
Después de una ducha o un baño, frota tu piel con una toalla un poco más vigorosamente de lo habitual. El simple acto puede aumentar la circulación y el movimiento de la linfa. El cepillado en seco es un método más tradicional que proviene de las prácticas ayurvédicas, pero cualquier estimulación suave de la textura ayudará.
MUÉVETE
Tu sistema linfático prospera con el movimiento.
Pequeños rebotes. Ponte de pie y rebota suavemente sobre tus talones durante unos minutos.
Pequeños giros. Ponte de pie con los pies separados a la altura de los hombros, gira suavemente el torso de lado a lado y deja que tus brazos se balanceen.
Incluso caminar, estiramientos simples y la respiración profunda pueden apoyar y ayudar a estimular nuestro sistema linfático y potenciar el sistema inmunológico. Suena tan simple, pero lo simple puede ser fácil de olvidar.
